Año nuevo, resoluciones nuevas.

Dejar ir las cosas viejas libera espacio para – no, no nuevas cosas, ¡sino una forma de vida completamente nueva! Las siguientes sugerencias están diseñadas para ayudarte a establecer un nuevo tipo de orden en tu hogar que también te hará sentir mejor. Ya sabes lo que dicen: hogar ordenado, mente ordenada…
¿Qué es innecesario y puede irse?
En primer lugar, tienes que identificar las cosas innecesarias que dificultan el mantenimiento del orden en tu hogar. Generalmente, se trata de objetos, ropa o libros que no usamos y que en realidad no necesitamos. La basura y las cosas inútiles no solo se meten en armarios o debajo de la cama, sino que también suelen ocupar rápidamente espacio valioso en pasillos y sótanos. Si ciertos objetos no tienen un lugar fijo o no te motivas a ordenar lo que no se necesita, pueden acumularse rápidamente en una zona en particular.

Estos seis consejos te harán más fácil el proceso de deshacerte del desorden:
1.Todo comienzo es difícil
“El haré cuando tenga tiempo” es una de las excusas clásicas para procrastinar. Es muy poco probable que alguien que lo diga haga algo de organización en los próximos meses. El tema de “ordenar y deshacerse del desorden” debe convertirse en una prioridad. Establece una fecha fija para comenzar y para que el proyecto esté terminado.
2. Comienza con un pequeño esfuerzo concertado
A veces, el caos puede abrumarnos. La mayoría de las personas no podrá dedicar varias horas al día o un fin de semana completo solo para ordenar. Es una mejor idea abordar una pequeña área a la vez, por ejemplo, un cajón con un montón de cosas acumuladas: vacía el cajón, límpialo, tira lo que no necesitas y luego devuelve todo de forma sistemática al cajón, ¡y date una palmada en la espalda por este primer esfuerzo exitoso! Esto te motivará y te hará mirar con más ganas los cambios por hacer.
3. Establece metas y define tiempos
¿Qué te molesta más: tu armario, el sótano, el ático? Es una idea sensata terminar un proyecto primero, en lugar de trabajar en varias áreas problemáticas al mismo tiempo, ya que solo te desmotivará y dejarás que el caos se apodere nuevamente.
Dedica al menos 3-4 horas para un esfuerzo importante de orden, como organizar una habitación completa, aunque ordenar un armario puede tomar solo dos horas.
4. Deshacerte del desorden y organizar con la estrategia de las 4 cajas
Hacer una clasificación cuidadosa es una buena idea, especialmente para habitaciones más grandes donde se han acumulado muchas cosas durante varios años: necesitarás cuatro grandes contenedores, como cestas para lavar o cajas de almacenamiento. Etiqueta cada uno con una etiqueta: “guardar”, “vender”, “donar” y “tirar”. Dividir las cosas de esta manera ya despejará considerablemente el armario, estante, cajón o incluso toda la habitación.
5. Pide ayuda
Muchas cosas son más divertidas si tienes compañía. Tal vez un miembro de la familia o un amigo pueda ayudarte. Tu ayudante puede pasarte las cosas del estante más alto del armario, limpiar los estantes, llevar la basura y, en general, mantenerte animado.
6. Limpieza final después de deshacerte del desorden
Una vez que hayas clasificado todo en montones con la ayuda del método de las 4 cajas, ahora debes asegurarte de que las cosas que has sacado realmente dejen tu hogar.
- Saca la basura inmediatamente (lleva todo lo hecho de papel y vidrio a los respectivos contenedores de reciclaje, tira el resto en casa o llévalo a un centro de reciclaje).
- Establece una fecha para vender las cosas que deseas vender.
- Si no las vendes antes de esa fecha, regálalas o deshazte de ellas en otro lugar.
- Ahora solo necesitas hacer que las habitaciones sean acogedoras nuevamente, ordenarlas y darles una pasada con la aspiradora.
El principio más importante al ordenar: todo necesita un lugar establecido.
Una vez que hayas sacado todo lo innecesario de una habitación, ordenar será fácil. Piensa en qué quieres guardar y dónde en los cajones y armarios antes de empezar.
Recuerda, solo puedes mantener todo ordenado si regularmente pones todo de vuelta en su lugar correspondiente.
Ordenar es liberador y facilita la vida diaria; ¡por qué no probarlo!

¡Mantén todo organizado!