Entrenamiento para utilizar el orinal: consejos para estar seco

El entrenamiento para utilizar el orinal representa uno de los mayores desafíos para un niño. Antes de poder superar este obstáculo y lograr permanecer seco, el niño debe estar física y mentalmente preparado.

(iStock.com/Hallgerd)

Por norma general, tiene poco sentido realizar la retirada del pañal antes del 18.º mes. El requisito previo es que el niño esté interesado en el contenido de su pañal y se encuentre en un lugar tranquilo. A continuación, recopilamos algunos consejos para comenzar la etapa sin pañales:

Los propios niños muestran si están listos y sienten la necesidad de orinar o defecar. Observe a su hijo con atención: a menudo presentan signos visibles para detectar que están preparados. No tiene sentido que los padres impongan un entrenamiento para usar el orinal. Todos los niños quieren estar secos y limpios en algún momento.

El equipo adecuado!

Al principio, recomendamos utilizar un orinal para bebés. Con motivos alegres y colores agradables para los niños, despertará un gran interés entre los más pequeños. El orinal se puede instalar rápidamente y el niño aprenderá a sentarse sin gran complicación.

La regla de oro para los padres en relación con el entrenamiento:
atención y perseverancia, pero sin demasiado ruido.

Como padres, deben tener claro qué capacidades necesitan sus hijos para permanecer limpios. El entrenamiento para usar el orinal requiere habilidades individuales en una secuencia determinada. El niño debe poder entender las señales de su cuerpo, desvestirse, controlar la vejiga y el intestino y, por último, debe poder lavarse las manos. Debería esperar ropa sucia porque, por supuesto, no siempre todo sale bien. Ármese de paciencia y pragmatismo.

 

1. Conocer el orinal:

Los orinales, los taburetes y los asientos de inodoro están diseñados para despertar el interés del niño.
Los orinales, los taburetes y los asientos de inodoro están diseñados para despertar el interés del niño. (iStock.com/tatyana_tomsickova)

• Hágase con un orinal desde el principio. Muchos niños se sienten mucho más seguros en un orinal en el suelo en lugar de sentarse en lo alto del inodoro. No les da tanto miedo y les aporta seguridad porque pueden tocar el suelo con los pies.

• Deles tiempo para explorar el orinal y acostumbrarse. Suele ayudar contar con un modelo en un color atractivo y una decoración infantil para despertar interés en el orinal. Dígale que se trata de algo muy especial que solo le pertenece a él.

• Coloque el orinal donde su hijo pase la mayor parte del tiempo. No tiene que estar obligatoriamente en el baño, la esquina de la sala de juegos también es un lugar ideal. Al principio es importante garantizar un acceso sencillo.

 

2. De «conocer» a «saber usar»

Conocer el orinal de forma divertida facilita el entrenamiento para utilizarlo..
Conocer el orinal de forma divertida facilita el entrenamiento para utilizarlo. (iStock.com/tatyana_tomsickova)

• El niño puede practicar a sentarse vestido una o dos veces al día en el orinal. Puede estar sentado todo el tiempo que quiera. El objetivo es familiarizarse con él.

• En cuanto se sienta cómodo vestido sobre el orinal, debería practicar a sentarse sin ropa. Entonces se familiariza con la idea de «desvestirse» antes de ir al baño. También se acostumbra al tacto del asiento sobre la piel.

• Vista a los más pequeños con ropa fácil de quitar, como pantalones sin botones que se puedan bajar fácilmente, faldas o vestidos. Ahora se debe utilizar ropa interior, la etapa de los bodis ha llegado a su fin. Alternativamente, puede comenzar dejando que el niño corretee desnudo por casa durante unos días. Llevar poca ropa en el jardín también es una estrategia ideal en los cálidos días de verano. Motívelo a sentarse en el orinal para que aprenda a prestar atención a las señales de su propio cuerpo.

• Muéstrele a su hijo cómo sentarse en el inodoro. Si está en el baño, debe sentarse en el inodoro al mismo tiempo.

• Busque señales de si el niño tiene que hacer sus necesidades. Algunos niños lo expresan con una gran variedad de palabras. Otros hacen muecas, emiten sonidos o adoptan cierta actitud. Si percibe dichos signos, pregúntele al niño si quiere ir al baño (o al orinal).

 

3. Refuerzo positivo con elogios, confianza y empatía

• El entrenamiento para usar el orinal funciona mejor con muchos elogios  para su hijo. La presión, los enfados, las valoraciones negativas o los gestos de los padres solo perturban al niño en su nueva etapa sin pañales. Los niños confían en la empatía, la confianza y la seguridad de sus padres.

• Una vez se logra hacer pipí en el orinal, puede colocar las heces del pañal en el orinal. Le explica que la orina y las heces deben estar en el orinal o en el inodoro. (Los niños de esta edad imaginan que ciertas cosas tienen un lugar asignado).

• Se debe practicar a lavarse las manos con agua y jabón cada vez que utilice el orinal, incluso si no ha se hecho nada.

• También debe indicarle a las otras personas a cargo del niño (como abuelos o niñeras/os) que están haciendo el entrenamiento para usar el orinal y cómo lo va a hacer. De esta forma, el niño contará siempre con el apoyo habitual.
• Tenga en cuenta que algunos niños pequeños tienen miedo al inodoro y a la descarga de la cisterna. Si tiene miedo, no le obligue a tirar de la cadena, hágalo solo cuando haya salido de la habitación. Este miedo suele desaparecer en unos meses.

4.  Introducción del entrenamiento nocturno

• Si su hijo utiliza el orinal o el inodoro durante el día, puede tomar unos meses o años en permanecer seco por las noches. Sea paciente.

• Puede continuar usando pañales o comprar pantalones tipo pañal para las noches. Su hijo puede ser demasiado pequeño para despertarse regularmente por la noche para ir al baño.

• Haga que su hijo comprenda que siempre puede llamarle cuando se despierte por la noche para acompañarle al baño. En caso de que quiera usar el orinal por la noche, también puede colocarlo al lado de su cama.

• Deberá comprar protectores de colchón cuando su hijo trate de dormir sin pañal.

¿Orinal o asiento infantil para el inodoro?

 Depende del niño si es mejor utilizar un orinal o un asiento para el inodoro.
Depende del niño si es mejor utilizar un orinal o un asiento para el inodoro. (iStock.com/globalmoments, iStock.com/deucee)

Obviamente, depende del niño si es mejor utilizar un orinal o un asiento para el inodoro.

Sin embargo, muchos niños suelen adorar su orinal, su pequeño trono, y lo consideran un refugio personal que les pertenece solo a ellos. Especialmente porque están en contacto con el suelo y no se sientan sobre un gran agujero misterioso.
El asiento para inodoro permite imitar a los adultos y puede resultar particularmente motivador para el niño. La mayoría de los padres consideran que un asiento infantil de inodoro es más higiénico y práctico. Y la limpieza a la altura del inodoro también resulta más cómoda que en el orinal. Si usted y su hijo eligen un asiento de inodoro, es importante que el niño pueda sentirse estable con sus propios pies. Esto requiere un taburete antideslizante.

 

 Un taburete antideslizante resulta esencial para el asiento infantil de inodoro.
Un taburete antideslizante resulta esencial para el asiento infantil de inodoro.

 

Ventajas de un orinal para bebés:

• El niño se sienta de forma segura en el orinal y le resulta fácil adoptar una postura estable. En contraste con el inodoro, los pies están en contacto con el suelo. A muchos niños no les suele gustar que sus piernas cuelguen en el aire.

• El niño aprende cómo funcionan su vejiga y los músculos relacionados. Especialmente al principio, el orinal puede suponer una ventaja porque puede estar en cualquier lugar y no queda demasiado lejos. El niño puede sentarse en él inmediatamente si está en la misma habitación.

Las ventajas de un asiento infantil para inodoro:

• Los niños que utilizan un asiento infantil para inodoro desde el principio o que lo han probado tienen menos dificultades de pasar a utilizar un inodoro grande.

• Si el niño se sienta en el asiento de inodoro, el «regalito» va directamente al inodoro. Un orinal debe vaciarse y limpiarse regularmente.

• Con un asiento infantil, es más fácil para su hijo se acostumbre al inodoro grande. El cambio suele realizarse posteriormente sin ningún problema.

• Puede ayudarle a limpiarse en el inodoro grande porque el papel higiénico está siempre a mano.

Una combinación de ambos sería lo ideal: al principio, el niño usa un orinal para bebés y, en cuanto se sienta seguro, el entrenamiento se puede hacer en el asiento para inodoro.

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